domingo, 4 de octubre de 2009

EUTANASIA


En TV3 anuncian para esta noche un reportaje, que no podré ver y del que espero que surjan nuevos adeptos a la causa, acerca del "buen morir".
Es inaudito e increíble que un país oficialmente aconfesional siga pesando tanto la opinión de la Iglesia en un tema en el que una vez más muestran ese carácter anacrónico, de viejo dinosaurio con pies de plomo, que les mantiene anclados en una posición anterior a Vaticano II.
Es paradójico, y triste, que se pueda matar a un semejante en nombre de la Patria o en nombre de Dios, que incluso uno sea un héroe si muere por la Patria o por Dios y, en cambio, a ese mismo uno se le niegue la posibilidad de morir por su dignidad personal. Una posibilidad, por otra parte, a la que sólo se ven condenados aquéllos que ni siquiera son válidos para suicidarse. Basta de esa torpe moral judeo-cristiana según la cual sólo dios, es decir, nadie porque dios no existe, puede disponer de la vida de los seres humanos.
¿Qué vida es la no vida de estar condenado a no hacer nada? ¿La vida de un vegetal? A mí no me gustaría contemplar el mundo desde una cama, ver cómo la vida pasa por delante sin ni siquiera poder recoger las migajas. Yo no voy a matar a nadie, ni a nadie le voy a exigir que muera porque es un vegetal, pero del mismo modo quisiera que se respetara mi voluntad a morir decentemente el día que la vida deje de serlo. Porque ese día, si tengo manos y movimiento no dependeré de nadie para retirarme feliz con lo vivido; pero si ese día sólo soy un pedazo de nada atado a una cama, quiero que un médico me procure ese buen morir.
Basta ya de que unos, los de siempre, quieran convertirse en jueces de todos. Decía Bakunin que "la libertad de los demás prolonga la mía hacia el infinito". Pero ni la Iglesia ni la Derecha entienden, ni nunca han entendido, de libertades.

No hay comentarios:

Publicar un comentario