¿Me van a decir ustedes que en el medio millón de abortos que se produjeron el año pasado la mitad, por pura lógica de porcentualidad, no eran votantes de la derecha? Es la hipocresía que mantiene las bases de la derecha y de la Iglesia.
Pero el asunto es más simple. Uno de los muchos problemas de los dictadores es que creen que todos desean los que ellos creen conveniente. Uno de los muchos problemas de la derecha es esa misma intransigencia con todo aquello que no entra dentro de sus limitados pensamientos.
Yo respeto su derecho a no abortar en la misma medida en que ellos no respetan el derecho de quienes deciden abortar. Posiblemente porque yo siempre he creído en la frase de Bakunin: "La libertad de los demás prolonga la mía hacia el infinito". Mientras ellos siguen anclados en "La calle es mía", que decía el fundador del partido cuando aún era ministro franquista. Y así, por extensión: "la razón es mía", "la ley es mía", "vuestras vidas son mías"... Les cuesta, les cuesta adaptarse al juego democrático.
domingo, 18 de octubre de 2009
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Muy buenas, querido amigo. Ya ves... repasando antiguos correos he encontrado el tuyo, aquel en el que nos invitabas a tu "rincón". Y aquí estoy, sentada, café en mano, leyéndote, escuchándote, viéndote sentado frente a mí, como en los viejos tiempos, o no tan viejos, digamos mejor que como "entonces".
ResponderEliminarAhora te añado a "favoritos", así te tengo cerca.
¡Ah! ¡¡He terminado la carrera!!
Lo celebraremos cuando vaya por Huesca.
Un fuerte abrazo.
Montse